Familia. Un
a simple palabra que define un concepto tan grande. Porque es el núcleo del que nace la fuerza más indómita, el coraje más bravío. Con tu familia al lado, cualquier desafío, por gigantesco que parezca, se puede afrontar. Y no es solo la que te toca al nacer, hay muchos tipos. En nuestra vida podemos elegir formar parte de ese núcleo sin necesidad de que nos una un vínculo de sangre. Y en una comisión fallera como la nuestra, esa unión es mágica.
Lo vivimos, una vez más, en la Exaltación de nuestras Falleras Mayores y sus Cortes de Honor. El ambiente que se vivía en el salón invitaba a contener las lágrimas, quien pudo, y a respirar entrecortados por la emoción. Ese sentimiento que trasladaban Paula, Claudia, Marcos y Miguel Ángel con sus caras, con sus gestos, con sus nerviosas sonrisas. Esa actitud y saber estar que alcanzan los representantes de Quart Extramurs y que los eleva en una noche como la de ayer.
Nuestros representantes estaban excelsos, sobresalientemente preparados para una Exaltación que es la parte más emotiva de un año, ya de por sí, intenso. La comisión, ilusionada porque sabe que cada año se supera, que no importan los problemas, siempre sale adelante, con esfuerzo, ilusión, cariño y trabajo.
Porque la familia está siempre ahí para estas cosas, para montar unos espectáculos sensacionales. Lo vimos con el apropòsit infantil, con un nutrido grupo de falleros mostrando el trabajo de meses, la ilusión de tanto tiempo por hacer de esa actuación un momento de dicha máximo para Claudia y Marcos, para toda su comisión. Y lo seguimos apreciando con la obra previa a la exaltación de Paula. Más falleros trabajando por conseguir la noche perfecta, aderezado con los amigos de la Fallera Mayor. Los amigos, esa familia que uno elige.
Como siempre, cada palabra pronunciada en los actos de Exaltación es un dardo directo al sentimiento fallero, una punción de orgullo y alegría. Las lágrimas de Claudia y Paula, los nervios de Marcos, no son más que el reflejo de algo mucho más grande que cualquier sueño que hayan podido tener. Es complicado encontrar algo más grande que la familia de Quart Extramurs.



