Hay quien prefiere calidad a cantidad. Otros lo quieren al revés. En Quart Extramurs no renunciamos a ninguna de las dos. Porque nos gusta y podemos.
Este sábado el casal se quedó pequeño, literalmente. Una vez más. Incluso casi se queda pequeña la calle. Porque se acerca la semana más grande de nuestra fiesta y ya se ven ganas.
En una noche especial, que precisamente celebra la trayectoria de miembros de la comisión y en la que se reconocen los años de dedicación y pasión por la fiesta.
Y la noche era tan mágica que empezó con Raúl Quintana, un gran mago que nos hizo pasar un rato tan divertido que nos dejó con un buen sabor de boca y un preludio de lo que iba a venir.
Como si se tratase de una metáfora del recorrido de los miembros de la comisión, se empezó desde aquellos que dan sus primeros pasos y consiguen el Bunyol de Coure, pasando por aquellos que ya se van consolidando, a los que se les impuso el Bunyol d’Argent o el Bunyol d’Or.
Ello da paso a aquellos que estuvieron, están y estarán, a los que se les impone el Bunyol d’Or i Fulles de Llorer. 20 años, se dice pronto. Y en una comisión como la nuestra fueron muchas personas, lo que indica una fidelidad muy grande.


Y se corona con el momento cumbre. En primer lugar, las personas que reciben la máxima distinción, una vida de dedicación a las fallas. Bunyol de Brillants, un reconocimiento para personas de gran nombre. Este año, alcanzan ese honor dos mujeres con gran renombre en la falla: Amparo Blasco y Maite Aznar.
Y cierra el acto siempre la fidelidad absoluta a esta comisión. 40 años en Quart Extramurs, algo que se lleva de generación en generación, que se lleva en la sangre. Y qué mayor ejemplo de esto que madre e hija, Elena Senero y Elena Donderis. Y alguien que siente la falla en vena, Mari Carmen Fernández. Puedes ver todas las fotos del acto en nuestra galería.