Una noche plena de emociones, risas, alguna lágrima. Eso es lo que el sábado vivimos. Llevábamos tiempo esperando la gran gala del 50 Aniversario y el acto no defraudó a nadie. Una organización excelente permitió que todos los asistentes pudieran disfrutar de una velada de auténtica Pasión Fallera.
Con un escenario cuidado, a la entrada dos grandes banderas nos señalaban el camino recorrido por esta humilde comisión que se ha hecho grande a base de constancia, esfuerzo, trabajo, ilusión y, sobre todo, un gran amor por las Fallas. En el escenario presidía nuestro estandarte, renovado para la ocasión gracias a todas nuestras falleras mayores y presidentes.
A los ojos de un salón abarrotado, por la pasarela y el escenario fueron desfilando falleras mayores, infantiles, presidentes, presidentes infantiles, todos ellos demostraron el porqué fueron un día máximos representantes de nuestra comisión, luciendo de nuevo espectaculares. A todos ellos se les dio un obsequio y volvieron a escuchar su nombre retumbar en los altavoces y caminar con el calor que ofrece el sonido del aplauso de tu propia gente.
Además del homenaje a quienes han prestado su nombre al crecimiento de la comisión, se recordó todos los acontecimientos importantes de Quart Extramurs: personas ilustres, nuestras cortes de honor, el teatro, el fútbol, la pilota, la inauguración de nuestro casal, etc. Momentos de la vida de una comisión.
Un gran esfuerzo plasmado en poco más de dos horas de recuerdos, de emoción, de los sueños que aún nos quedan por cumplir, coronada con la presencia de nada más y nada menos que la Fallera Mayor Infantil de Valencia 2015, María Donderis, la niña de la falla que este año es de todos los falleros, un gran colofón para 50 años de historia y un gran comienzo para otros 50.